Es muy importante que la mamá duerma bien para sentirse a gusto con ella misma y para que pueda dar lo mejor se sí para toda su familia. ¡Tus hijos y tu pareja te necesitan bien despierta y, sobre todo, contenta!
Hay quienes piensan que la necesidad de dormir es un signo de debilidad. Y lo peor es que somos nosotras, ¡las mujeres!, las que cada vez aspiramos a ser más “súper-madres
” y “súper-profesionales”. Pero mientras vos dormís, un ejército de agentes moleculares ajusta y reinicia todos los sistemas de su cuerpo hasta que recuperan un óptimo nivel de desempeño. El cerebro procesa lo aprendido durante el día, organizando y almacenando los recuerdos, mientras que el sistema inmunitario desarrolla células “guerreras” naturales para combatir incontables elementos infecciosos; se producen hormonas del crecimiento para reparar el tejido dañado (en los adultos), construir nuevo tejido (en los niños) y se bloquean los corrosivos efectos del estrés.
Es muy simple: cuando vos domís, tu organismo alcanza su mejor momento. Si dormís mal, te sentís atontada y ninguno de tus sistemas funciona al máximo; cuesta concentrarse el doble o más. Encima de olvidarte la tarjetita de cumple con la dirección para buscar a tu hijo, tu deseo sexual disminuye y aumenta el riesgo de infarto, apoplejía, diabetes ¡e incluso de obesidad!
Desde CIRCULO MAMAS HUGGIES, creemos que es fundamental que duermas bien para que puedas sentirte cada día mejor con tu familia y con vos misma; como madre y mujer. Nuestros hijos, maridos y el hogar muchas veces reclaman más de lo que podemos dar pero es necesario saber poner un límite porque, si nos pasamos de la raya, puede jugar en contra de todos.
Acá te damos un compilado de TIPS hecho por especialistas para que puedas dormir muy bien:
El horario del día
1. Despertate a la misma hora. Una buena noche de sueño comienza, en realidad, a la mañana. Cuando abre los ojos, la luz viaja por el nervio óptico hasta el reloj biológico de su cerebro, estimulando la producción de las hormonas que regulan desde cómo piensa hasta cómo se siente. La luz solar activa el cerebro y activarlo a la misma hora cada mañana le enseña que a la medianoche debe dormir y que a medio día tiene que estar despierto.
Si te levantás todos los días a distinta hora, tu reloj biológico pierde sincronía: se siente aturdido y con "resaca" durante mucho tiempo.
2. Regalate por lo menos media hora justo antes de acostarse. Es muy bueno para relajarse y hacer la transición de esa “super mujer” que todo lo hace a esa mujer que puede dormir y que tiene paz. Por desgracia, la mayoría de las mujeres no se da ni un segundo. Según una encuesta de 2007 realizada por la Fundación estadounidense del Sueño, antes de acostarse, casi el 60 por ciento de las mujeres se ocupa de las tareas domésticas.
Que esa media horita sea tu momento para limarte las uñas o leer esa revista que no pudiste ni hojear en todo el día. Te recomendamos que relajes los hombros, brazos, cuello. ¡Respirar hondo ayuda muchísimo!
3. Vos estás primero. Las mujeres no estamos acostumbradas a anteponer nuestras necesidades a las de los demás, Pero deberíamos hacerlo, porque dormir es esencial para ser felices y tener una buena salud. Si los ronquidos del perro te despiertan, echalo del cuarto; si son los de su pareja, que haga un tratamiento. Y si no quiere cooperar ¡echalo de la habitación a él también!
La vida y el trabajo
4. Relajate con tu agenda. No le hagas caso a la frase “no dejés para mañana lo que podés hacer hoy”. Nada es más importante que estar descansada para aprovechar cada instante de tu día y podés dedicarte a tu familia. Aunque pasemos sólo seis horas, nuestra cabeza sigue carburando en todas las cosas que hay que hay que hacer. Toda esa inquietud con la que nos acostamos, activa las hormonas del estrés que nos tienen en un estado de aceleración constante.
Te recomendamos que anotes en tu agenda una lista con pendientes y que las dividas entre “urgentes” y “no urgentes”. Teniendo los pendientes en un papel, tu cabeza descansará mucho más. Y a medida que vayas haciéndolos... ¡Tachá!
5. Desconectate… de vez en cuando. El uso constante de un celular (sobretodo si además trabajás en una oficina) produce estrés, generando una sensación artificial de urgencia. No tenés que dejar de usarlos pero sí tenés que aprender a controlarlos. Te recomendamos que apagues tu celular cuando llegues a tu casa. Ahí no atiendas llamados del trabajo ni chequees los mails. Tu mente debe descansar y dispersarse. Sólo así podrás acostarte tranquila levantarte con más energía.
6. No trabajes hasta tarde. Por lo general, se piensa que para estar al día en el trabajo hay que extender el horario. Pero trabajar justo antes de ir a la cama, afecta el sueño. Volvé a casa a una hora razonable: es mejor dormir bien y retomar el trabajo por la mañana. Algunos estudios demuestran que la concentración es mayor y se trabaja con más rapidez después de una buena noche de sueño.
Comida y bebida
7. De seis a diez horas antes de acostarse no tomes más que agua, jugo o gaseosa sin cafeína (lo que sea menos café, chocolate caliente o té). La cafeína bloquea los efectos de la adenosina, un químico del cerebro que produce sueño; de hecho, la de una sola taza de café reduce la profundidad y el potencial tónico del sueño. Además, lo despierta durante la noche para ir al baño.
8. Ni vino ni whisky. Si tienés problemas de sueño, debes limitar el consumo de alcohol, sobretodo después de la cena y antes de acostarse. A pesar de su reputación como relajante, el alcohol nos mantiene en las fases más superficiales y menos reconstituyentes del sueño, en las que hasta el suspiro de un perro puede despertarnos.
9. Leche y galletitas en su mesa de luz. El triptófano de la leche da sueño, pero se necesitan carbohidratos para dirigirlo al lugar correcto del cerebro.
En el dormitorio
10. Comprate un colchón nuevo. Elegí el colchón no por lo que te recomiende el vendedor sino el que tu pareja y vos consideren más cómodo. No se preocupen por los adornos ni los cubrecamas elegantes: necesitás uno que te permita sumergirte en un sueño natural y profundo, y despertarte sin molestias ni dolores.
11. Un cuarto fresco. Los expertos recomiendan bajar el termostato unos pocos grados antes de acostarse, pues la baja temperatura le dice al cuerpo que es hora de dormir. Su temperatura también baja después de un baño caliente a la noche. Los estudios muestran que es útil ponerse medias sólo antes de dormir porque al calentar los pies y las piernas, baja la temperatura interna.
Siestas, noticias y sexo
12. No discrimines la siesta. ¿Querés aumentar tu desempeño laboral (o maternal) en un 34 por ciento? Hacé una siesta de 26 minutos. Está científicamente comprobado que una siesta de hasta 90 minutos entre la 1 y las 4 de la tarde compensa el sueño perdido, te da energía, mejora tu desempeño en el trabajo y no afecta su sueño nocturno.
Pero, ¿qué pasa en el trabajo? Si podés hacer una pausa para tomar un café puede darte 20 minutos para una siesta. ¡Sólo tenés que convencer a su jefe!
13. ¡Hacé un esfuerzo! El ejercicio mejora el sueño mucho más que algunos fármacos. En promedio, reduce el tiempo que tardás en dormirte 12 minutos y agrega 42 al sueño total. Y no necesitás demasiado: un estudio demostró que, en el caso de las mujeres, caminar diez cuadras a un paso normal durante el día mejora significativamente el sueño.
Los científicos piensan que el ejercicio organiza el reloj biológico en un patrón consistente de sueño-vigilia o que impulsa la producción de serotonina, un neuroquímico que fomenta el sueño. Terminá tu caminata al menos dos horas antes de acostarse. Si la haces más tarde, el efecto puede ser el insomnio.
14. Evitá los noticieros nocturnos. Estos despiertan los mecanismos de agitación del cuerpo. Es imposible sumergirse en un sueño pacífico después de 30 o 60 minutos de ver violencia y pesimismo. Por eso, ¡apagá las noticias! Lo mismo vale para las películas y novelas de terror. Si necesitás saber lo que está pasando, mirá o escuchá las noticias por la mañana. Esa adrenalina que pueda generarte, te ayudarán a soportar el tráfico.
15. Y cambiarlos por sexo... El 44 por ciento de las mujeres de mediana edad dice que no tiene tiempo para el sexo. ¡Pero éste es uno de los productores de sueño más poderosos que existen!
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