El sol emite radiaciones ultravioletas, o rayos UV, que son los responsables de nuestro bronceado, pero también son los responsables de quemaduras y a veces de ampollas.
Es por eso que siempre se deben respetar los horarios establecidos para tomar sol, a la mañana hasta las 11:00 hs. aproximadamente y por la tarde a partir de las 16:00 hs.
Los bebés menores de 6 meses deben ser protegidos de toda exposición a los rayos UV ya que su piel es más delgada y es incapaz de producir melanina, para protegerla. Por es
o una quemadura solar accidental a esta edad puede transformarse en una emergencia médica.
Te damos 10 consejos para que puedas proteger la piel de tu bebé y puedas disfrutar de tus vacaciones en familia sin preocuparte por los peligros del sol.
Evita las horas de mayor radiación solar. Si vas a salir a pasear con tu bebé lo mejor es que evitas las horas del mediodía. Podes salir a la mañana hasta las 12:00hs y en las últimas horas de la tarde, es decir alrededor de las 18:00hs.
Hasta que tu bebé no cumple el año evita el contacto directo con el sol, esto no quiere decir que no puedas llevarlo a la playa sino que siempre lo protejas con pantalla solar y tengas a mano camisetas, gorrito y alguna sombrilla para que pueda estar en la sombra mientras juega y vos tomás sol.
Siempre tenés que ponerle protector solar, si pueden ser de graduación alta o pantalla total, mejor. La protección debe ser alta, ya que son mucho más sensibles a los efectos de los rayos solares. Es por eso que siempre debe ser superior a 30.
Aunque esté nublado, no dudes en aplicarle el protector solar, incluso también cuando permanezca a la sombra porque cierto porcentaje de rayos solares se reflejan en la arena, por ejemplo, y pueden tomar contacto con ellos.
Cuida especialmente las zonas más delicadas. Estas son: cuero cabelludo, orejas, nuca, pómulos, hombros, nariz, zona superior de los muslos, plantas y empeine de los pies.
Siempre tenés que colocarle el protector por lo menos 30 minutos antes de la exposición solar. Y si tu hijo se metió al agua, colócaselo nuevamente.
Los labios también deben ser protegidos, al tener la piel tan suave es muy probable que el cambio de clima se los lastime.
También es muy importante darle agua constantemente para que no corra riesgo de deshidratarse.
Si tu bebé no quiere meterse al agua, podés mojarle la cabeza con agua fría (o mojar el gorrito) para evitar una insolación.
Después de la playa o la exposición al sol, es recomendable que le des una duchita con agua tibia. Así cerrarás sus poros y eliminarás los restos de sal o cloro que pueden llegar a dañar su piel.
Consejitos:
Hay tres puntos que no debes olvidar:
Protector solar: depende de la sensibilidad de cada piel, del tipo de piel, pero nunca deben dejar de ponérselo ni vos ni tu bebé.
Cómo aplicarlo: se aplica en forma pareja en todo el cuerpo 30 minutos antes de ponerse al sol. Acordate de emplearlo en las orejas, nuca, plantas y empeine de los pies que son partes que uno siempre descuida.
Horarios de exposición: no hay que exponerse entre las 11 am y las 3 pm. En esos momentos, los rayos UV son muy intensos y pueden provocarnos graves problemas en la piel.
NOTAS RELACIONADAS:
¡¡¡NOS VAMOS A LA COSTA!!!
UN FELIZ VIAJE EN EL AUTO