Nota Huggies / Mi bebé

¡Socorro, mi hijo empezó a gatear!

Llega a todos lados y arrasa con lo que ve. ¿Cómo hacemos para transitar esta etapa en la que no te podés distraer ni un segundo?

Por Elisa Botta

Primero fue un pequeño movimiento con el que alcanzó apenas a desplazarse. Después, de a poco, sus brazos tomaron fuerza y logró estar en lo que comúnmente decimos “cuatro patas”. Pero de un momento a otro, cuando menos lo imaginamos, nuestro bebé logró llegar solo a lugares impensados. Y si bien es un momento de gran felicidad (¡nuestro bebito está creciendo!) de ahora en más muchas de las rutinas y costumbres de la casa tendrán que adaptarse a la nueva destreza de nuestro pequeño.

Entre los siete y nueve meses muchos bebés (no todos) empiezan a gatear dando rienda suelta a un nuevo mundo donde la curiosidad no tiene límites. Algunas mamás tienen todo planeado: amurallan y tapan todos los lugares de “posible peligro”; a otras, el querubín deambulante las agarra de sorpresa y salen corriendo a la ferretería para comprar todos los seguros necesarios. De una forma u otra, se trata de una etapa emocionante, de cambios y de crecimiento, un poco caótica tal vez, que requerirá algunas adaptaciones para disfrutar y acompañar a nuestro bebé en sus primeros pasos.

¿Qué hay que tener en cuenta cuando nuestro bebé comienza a gatear?

Un aspecto importante es preparar los ambientes para que pueda desarrollar su nueva habilidad sin correr riesgos. Para esto es importante analizar si hay elementos que puedan ser peligrosos y en consecuencia modificarlos para evitar posibles accidentes. Eso fue lo que hicieron Marcela y Juan ni bien Benjamín comenzó a gatear. “Aseguramos los enchufes, la escalera, pusimos topes en la puerta y guardamos adornos que pudieran romperse y lastimarlo. Igualmente no lo perdemos de vista, estamos muy atentos”.

El balcón y las ventanas fueron otros de los elementos que la pareja adaptó para la ocasión, pero hubo un ambiente que los preocupaba mucho. “A mi entender, la cocina es uno de los lugares más peligrosos de la casa. Ahí hay cosas eléctricas, está el horno, hay cajones con cuchillos y productos de limpieza que son altamente tóxicos. Por eso directamente pusimos una traba a la puerta para que nuestro bebé no pueda entrar y evitar cualquier tipo de inconveniente”.

Sin embargo hay quienes optan como medida preventiva limitar los espacios de gateo y poner límites claros, como es el caso de Violeta con Maite de siete meses: “Nuestra hija sólo gatea en su cuarto y en el living que fueron acondicionados para que no corra riesgos. Para que no pase al resto de la casa pusimos pequeñas rejas de seguridad. Creemos que así puede desplazarse tranquila y hacer su experiencia sin que estemos persiguiéndola todo el tiempo. Además nosotros también podemos hacer nuestras tareas tranquilos sabiendo que está bien”.

Violeta también cree que este es un momento ideal para fijar límites sin desesperar: “Yo no creo que haya que modificar todo, hay que enseñarle que hay cosas que no puede tocar. Enseñarle a que no rompa y tire todo, que no sea un caos. Es un proceso de mutua adaptación, nosotros nos adaptamos a ella y ella se tiene que adaptar un poco a la casa”.

Sin dudas se trata de un momento de adaptación. Ahora tenemos que estar pendientes de que no se lastimen, de que no trepen, de que no se metan cosas en la boca y de todo lo que esté a su alcance. A eso se suma que aparecen nuevas preocupaciones, como por ejemplo la higiene. Los pisos pueden convertirse en un blanco de obsesiones y el lampazo, en una herramienta para saciar nuestras ansias de desinfección (por cierto, con una vez basta).

Pero para no preocuparnos de más, te hacemos una lista con algunos tips e ideas que te van ayudar en este proceso:

  • Tratá de tener los enchufes tapados. Existen tapitas especialmente diseñadas para eso.
  • Tené en cuenta los extremos de mesas y muebles. Si tienen terminaciones en punta, podés conseguir punteras redondas.
  • No dejes objetos llamativos que no querés que tome a su alcance. Y recordá: cada día su radio de alcance se expande más y más.
  • Si tenés piso de baldosa, lo mejor es conseguir alguna superficie acolchada o paneles de goma eva para que no se lastime sus rodillas e incluso te ayuden a delimitar un zona apta para gatear.

Sin dudas será una etapa de cambios y de aprendizaje que nos irá preparando para otra…¡cuando empiecen a caminar!

Contanos: ¿tu bebé gatea? ¿Qué cuidados extra adoptaste cuando empezó a gatear?

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